El deporte “otro”

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Los Juegos Parapanamericanos de Toronto 2015 se preparan para comenzar en cuestión de horas, con una ceremonia de apertura que desde las 20 (hora Argentina) dará comienzo a unos Juegos en los que participarán 1.608 atletas procedentes de 28 países para competir en 15 deportes, todos ellos calificadores para los Juegos Paralímpicos Río 2016.

Y si la mayoría de los integrantes de la delegación argentina de los Panamericanos que terminaron hace dos semanas trabajan en el anonimato, mucho más solitaria aún es la tarea de los atletas adaptados, muchos de los cuales tuvieron que superar enormes barreras solamente para practicar deporte.

¿Ser ciego y querer jugar al fútbol? ¿Querer correr los 100 metros sin piernas, nadar sin un brazo, con parálisis cerebral? Las historias de estos atletas contienen superación y sudor para escribir mil documentales y cien publicidades, y sin embargo permanecen en el anonimato porque mientras las sociedades superan las segregaciones históricas sobre el sexo y la raza, la discapacidad continúa siendo un flagelo del cual no se habla, no se sabe hablar y no se puede hablar.

Y cuando surgen, gracias a sus hazañas deportivas, la historia de autosuperación opaca el resultado deportivo concreto: el logro no es el título, sino haberlo conseguido a pesar de: se pierde el eje deportivo, y se construyen historias de interés humano, de color. La narrativa en torno al deporte adaptado se vuelve así repetitiva, monótona y pierde chances de ocupar un lugar en los medios.

Los Juegos Parapanamericanos celebran apenas su quinta edición, frente a 17 de los Panamericanos del deporte que llamamos “convencional”, colocando a los atletas adaptados en el lugar de “otros”, de distintos. De alguna manera, los juegos enteros funcionan como un festival de esa segregación, forzando a los atletas discapacitados a participar en competencias de menor nivel, que achatan su posibilidad de progresar; pero de otra manera, mucho más poderosa, eventos de semejante magnitud como el de Toronto, que será el mayor Parapan de la historia, irrumpen, incomodan, cuestionan. Obligan, aunque sea oblicuamente y a través de ópticas diseñadas para elevar moralmente a quien mira, a hablar de discapacidades. Aunque todavía cueste hablar del deporte.

LA DELEGACIÓN

Argentina tendrá una delegación record de 172 atletas entre los cuales se cuentan figuras a nivel mundial como Los Murciélagos, el equipo de fútbol, Gustavo Fernández, número 3 del circuito mundial de tenis sobre silla de ruedas, o Mariela Delgado, quien se convertirá en la primera atleta argentina en participar en un juego panamericano y un parapanamericano en la historia.

La delegación espera mejorar las 75 preseas de Guadalajara, primer juego bajo el financiamiento del Enard, que con sus 19 oros la colocaron en el quinto escalafón del medallero, señalando una mejora de dos lugares respecto a la delegación panamericana. La meta es mejorar esa cosecha, luego de cuatro años en que varios de los protagonistas señalaron que el influjo de dinero público ha ayudado a crear espacios y mejorar estructuras de manera notable.

 

RECOMENDAMOS SEGUIR LOS JUEGOS EN: www.paradeportes.com

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