A un paso

11722390_678811752250551_6620129558732780454_o

Argüelles e Iwasa, el dobles, no pudieron. Habrá revancha en el futuro

Esta es otra historia de lágrimas: las que tienen en el rostro Camila Arguelles, Ana Codina y Agustina Iwasa, el joven equipo femenino de tenis de mesa, tras caer en cuartos ante Puerto Rico, quedando a un triunfo de conseguir la primera medalla en la historia en la tercera participación de un elenco de mujeres a nivel panamericano.

Cuenta la historia que hasta estos juegos, Argentina había clasificado solamente una vez a un Panamericano: fue en 1987, y no pasó primera ronda. Luego, el equipo se metió en Mar del Plata 95, por ser anfitrión, y terminó quinto: 20 años pasaron desde esa fecha.

“Hoy estamos acá, si bien nos duele perder, estamos acá: hacía 20 años que no se clasificaba, y en realidad se clasificó porque fueron los juegos en Argentina. Venimos haciendo las cosas bien y de a poco se van viendo los resultados. Si bien nos quedamos a un paso de la medalla, esto hace dos años era inimaginable”, explicó Ana Codina luego de que el equipo fuera derrotado por Puerto Rico, en un mentiroso 3-0 construido de tres encuentros parejos.

“Fue muy parejo, nos quedamos con mucha frustración porque estuvimos muy cerca”, dijo, todavía dolina, Camila Argüelles: sabían que era una chance histórica ante un rival de su nivel. Pero el dolor tan cercano no deja tomar perspectiva de que, hace apenas un año, los mismos nombres no conseguían pasar de ronda en los Odesur. La evolución ya era clasificar: Argentina quedó a un puñado de puntos de acceder a su primera medalla internacional en toda la historia.

Todo es parte de un proceso, pero el propio entrenador, Gustavo Levisman, avisa que esto es solo el principio. Y si bien vaticina que este grupo “va a hacer medalla en cuatro años”, reconoce que hoy en día se trabaja con poco material: “Juegan muy pocas en Argentina”, explica el principal problema congénito del tenis de mesa femenino.

Este grupo creció en ese contexto, sin competencia interna, y eso todavía se siente en la falta de roca. “Estamos creciendo en nuestro juego, tomando experiencia”, afirma Codina, y agrega que los primeros años en mayores y en internacional siempre son más complicados, sobre todo por el nivel y tener que adaptarse a los torneos”.

No pudo ser ante Puerto Rico, “el más parejo de los curces”, pero la historia recién comienza: es un aprendizaje y, como afirma Codina, “vamos a seguir creciendo como equipo”.

“Hay que ser constante, más regular, creo que es lo que me falta a mí, poder jugar tres cuatro partidos en el buen nivel, y no caerse al segundo partido. Si logramos ser regulares podemos lograr un buen resultado: tenemos el juego para obtener buenos resultados, hay que tenerse fe y darle para adelante”, reflexionó Argüelles, de cara a la ronda de singles, donde tendrán revancha, y al futuro. Y su compañera, Codina, sube la apuesta: “Vamos a seguir entrenando para volver a clasificar y traer una medalla”. Quedaron a un paso de la historia: la derrota será el combustible para que ese paso sea dado en el futuro.

Ana Codina, el tercer elemento

Ana Codina, el tercer elemento

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s